((اللَّهُمَّ أَسْلَمْتُ نَفْسِي إِلَيْكَ، وَفَوَّضْتُ أَمْرِي إِلَيْكَ، وَوَجَّهْتُ وَجْهِي إِلَيْكَ، وَأَلْجَأْتُ ظَهْرِي إِلَيْكَ، رَغْبَةً وَرَهْبَةً إِلَيْكَ، لاَ مَلْجَأَ وَلاَ مَنْجَا مِنْكَ إِلاَّ إِلَيْكَ، آمَنْتُ بِكِتَابِكَ الَّذِي أَنْزَلْتَ، وَبِنَبِيِّكَ الَّذِي أَرْسَلْتَ)).
“Si vas a acostarte haz la ablución, la misma que realizas para la oración, luego recuestate sobre tu lado derecho y di: Oh Señor me he sometido a Ti, he confiado a Ti mis asuntos, he vuelto mi rostro hacia ti, y he depositado mi completa confianza en Ti, con esperanza y temor, no hay refugio ni salvación de Ti, salvo en Ti, he creido en el libro que Has revelado, y en el Profeta que has enviado. (Quien diga esto) entonces si mueres, lo harás en la fitrah (que es la inclinación natural del ser humano).” ------- Bujari en el libro Fathul Bari 11/113 y Muslim 4/2081
Escuchar · Voz de Hamad al-Duraiham